Esta es una dieta estricta que manifiesta el saber oriental y en su mayoría es realizada por personas que
están orientadas a la meditación y a las prácticas espirituales como el yoga.

Hoy te la mostramos como una alternativo aunque si decides aplicarla debes tener en cuenta que no es necesario que practiques esta dieta al 100% -a menos que logres acoplarte muy pronto a
ella-. Lo fundamental es sacarle provecho a algunas de sus recetas que le aportan a las personas que viven en un mundo lleno de presiones y altos niveles de estrés, una mente
tranquila al que se le transmite solo buena energía a partir de lo que el individuo come.

La dieta rajástica está basada en creencias hindúes donde se divide la materia del ser humano de su alimentación. En esta visión la comida que el ser
humano consume debe propagarse como la unión y la armonía entre mente, cuerpo y espíritu como pilar principal.

¿Qué se consume en esta dieta?

1. Una gran cantidad de vegetales.

2. No hay consumo de carne: La mayoría de hindúes son vegetarianos estrictos y por lo tanto consideran que consumir carne es hacer sufrir a un ser vivo.

3. Se consumen salsas picantes.
 
4. Especias.

5. Los alimentos básicos de esta dieta son 3 raíces consideradas beneficiosas y con una interacción perfecta en el cuerpo, ellas son: a. La cebolla que purifica la
sangre. b. El ajo que es tonificante y estimulante digestivo. c. Jengibre que alimenta el sistema nervioso.

Recetas famosas de la dieta rajástica

• Kitcheree

Combina arroz, ajo, cebolla, jengibre, soja, especies y aceite de oliva. Estos ingredientes usualmente se acompañan con distintas verduras hervidas, queso, yogurt y salsa picante.
Esta receta además de liviana es purificadora y nutritiva.

• Lasi de mango

Licua dos mangos junto a dos pocillos de yogurt, 1 ½ cucharada de miel y 1 cucharada de agua de rosas. Es recomendado tomarlo inmediatamente después de batirlo.

• Te yogui

En 1 ½ taza de agua hierve durante 10 minutos: 3 clavos de olor, 4 trozos de cardamomo, 4 granos de pimienta negra, ½ astilla de canela y 1 trozo de raíz de jengibre.
Después agrega ¼ de cucharada de té negro y deja reposar durante 2 minutos. Cuela la infusión y añade ½ taza de leche y miel a tu
gusto.