Cinco billones de kilogramos cada año se consumen de café en el mundo. Esto indicaría, si hacemos la estadística, que un
tercio de la población del mundo está habituado a tomar café.  

¿El café causa dependencia?

Un profundo análisis realizado por la Universidad de Stanford asegura que “entre las amas de casa muchas admitieron la necesidad del café matinal, y el 60%
declaró su auténtica dependencia”. Este mismo estudio, partiendo de estas declaraciones, llegó a la conclusión que cuando las personas son bebedoras
habituales (lo que quiere decir que toman más de tres tazas de café diariamente) y no tomaban su café matinal generan síntomas muy cercanos al síndrome
de abstinencia que produce dolor de cabeza, irritabilidad, ineficacia laboral y nerviosismo.

Esto quiere decir que el café tomado habitualmente crea dependencia. Una dependencia que se da como resultado de una hábito de consumo de cantidades mayores de tres tazas.

Y ¿el café en exceso?

Lo recomendable para consumir al día son 2 a 3 tazas, si consumes mucho más que esta cantidad puede ser que:

– Aumente tu ritmo cardíaco
– Aumente la tensión arterial
– Haya acidez estomacal
– Ansiedad e intranquilidad
– Tengas irritabilidad e incluso tengas temblores

¿El café tiene beneficios?

Según investigaciones conjuntas realizadas en Japón y Estados Unidos la gente que toma café tiene hasta un 24% menos de posibilidades de sufrir enfermedades como el
cáncer, parkinson, diabetes o cirrosis. El motivo es que esta bebida contiene minerales, ácido clorogénico -el cual inhibe la producción excesiva de glucosa-,
aumenta la capacidad mental, evita los coágulos sanguíneos, disminuye la depresión, protege el hígado y promueve una mayor retención de memoria a corto
plazo.

Lo importante es tener una medida que no supere las dos tazas de café al día para no generar efectos contrarios.